7 jun. 2017

MEDIA GUERRA - JOE ABERCROMBIE

"La princesa Skara ha sido testigo de cómo todo lo que amaba se convertía en sangre y cenizas. Al ser la única superviviente de su derrotada dinastía, deberá vencer la aflicción y el terror, afilar la mente y luchar por Trovenlandia como reina. El padre Yarvi ha recorrido un largo camino y ha pasado de esclavo tullido a poderoso clérigo. Ha conseguido que sus antiguos enemigos se vuelvan sus aliados y ha logrado la paz, aunque inestable. Pero ahora la abuela Wexen ha levantado el mayor ejército que se ha visto desde que los elfos se enfrentaron a Dios.
Todos se preparan para la batalla que se está gestando; entre ellos Raith, el portador de la espada de Grom-gil-Gorm. Para él, la presencia de Skara es como un bálsamo para sus heridas. Y Skara, a su vez, detecta sorprendida que la sonrisa de Raith es como una llama capaz de caldear la noche más gélida.
Algunos han nacido para luchar, quizá para morir. Otros prefieren vivir en la luz. Pero cuando la Madre Guerra extiende sus alas, amenaza con sumir todo el mar Quebrado en la oscuridad más profunda".
Media Guerra es el tercer y último volumen de la trilogía del Mar Quebrado. Como ya sabrás si has leído los dos anteriores -Medio Rey y Medio Mundo-, sabrás que el protagonista en cada libro varía, aunque la historia transcurra en el mismo lugar y en la misma línea de tiempo. 
Media Guerra presenta a Skara, la princesa de Trovenlandia. Su reino es traicionado por el Alto Rey y de la noche a la mañana, su padre, el rey, es asesinado por Yilling el Radiante. Skara se encuentra de repente siendo una reina sin reino. Obligada a huir, busca ayuda en su prima, la reina Laithlin. Skara será un elemento clave dentro de la guerra, tendrá que recuperar su reino y vengar la muerte de su padre así como la destrucción de su pueblo.
Skara es el típico personaje, la típica jovencita que es guapísima y súper inteligente, pero que no es del todo consciente de que lo es. Además, el miedo y las inseguridades le persiguen constantemente, pero cómo no, las sabe camuflar a la perfección, porque es fuerte y valiente aunque en realidad, tampoco es que haga muchos actos heroicos. Puro postureo. Eso sí, tiene el Don de la Palabra y eso facilita llevar las cosas a su terreno y así poder salirse con la suya.
Otro personaje nuevo es Raith, el portaespadas de Gorm-Gil-Gorm, rey de Vansterlandia y asesino del padre de Espina Bathu. Raith es llamado El Perro, un chico sanguinario y despiadado, que vive por y para la guerra. Viene siendo Espina Bathu en hombre, pero mucho más cruel. Este personaje es bastante típico también. Un chico duro y perverso, que vive a la sombra de su hermano gemelo, mucho más carismático e inteligente que él, pero que en realidad es un hombre atractivo y con corazón, por lo que al final evoluciona y termina haciendo el bien. Nada sorprendente y bastante esperado.
Este libro me ha creado mucha confusión, ya que cuando leí Medio Rey, me hizo crear muchas expectativas en esta saga. Había personajes bien construidos y sorprendentes, un argumento sólido y bien diseñado, y unos giros dramáticos que aunque esperados, impactantes. Aunque Medio Mundo no me sorprendió tanto como su antecesor, me enganchó de la misma manera y disfruté leyéndolo. Además, Espina Bathu y Brand son personajes muy pegadizos que crean una historia muy tierna.
 Así que cuando empecé Media Guerra me esperaba algo de lo mismo, y aunque el argumento principal se mantiene, no ha conseguido que me convenza. 
El padre Yarvi dista mucho de ser aquel joven tullido que luchaba contra su destino, que pese a ser algo normal e inesperado, en ocasiones me costaba creer que se tratase del mismo personaje. La ambición y la obsesión por cumplir con su juramento, hace que Yarvi se convierta en un manipulador y un mentiroso. Supongo que al perder su protagonismo, y desconocer cuáles son sus pensamientos, hace que no entiendas muy bien por qué hace lo que hace y dice lo que dice. Es uno de los problemas al cambiar el punto de vista del narrador.
Espina y Brand, pese a también aparecer en esta tercera historia, son casi invisibles, algo que me sorprendió ya que Espina debería de haber tenido más peso en todo el proceso bélico. Tanto odio y tanta sed de sangre y venganza para nada... Una pena.
Por lo que hace al romance entre Raith y Skara, más que evidente desde aparecen estos personajes juntos, es tan pobre y floja que Abercrombie tuvo que añadir un segundo amorío dentro del libro para crear algo de emoción y salseo, que desgraciadamente, no consigue.
Por último, el mundo que crea Abercrombie en estos libros es muy interesante y peculiar pero lamentablemente no le saca todo el partido que debería. Apenas menciona la magia élfica, un poder desconocido y misterioso, pilar fundamental de la historia, dejando al espectador con ganas de más. 

En definitiva, es una trilogía sencilla y de rápida lectura, bien escrita y elaborada, pero con algún que otro altibajo, sobre todo en el último libro. Pero en general, es una trilogía recomendable, sobre todo si no estás acostumbrado al género fantástico y quieres empezar. Aunque estos libros, fantasía, tiene poca.



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