29 mar. 2017

EL MAGO DE OZ - L. FRANK BAUM

Dorothy se llevó el sobresalto más grande de su vida cuando un ciclón la arrastró, con casa y todo, hasta el país de Oz. La suerte fue que al caer mató a la Bruja Mala, por lo que pasó de tener una aburrida existencia en Arkansas, junto a sus tíos, a recorrer un mundo prodigioso. Camino de la Ciudad Esmeralda conoce al Espantapájaros en busca de cerebro, al Leñador que necesita un corazón y al León Cobarde empeñado en dejar de serlo.

No habrá nadie que no conozca la historia de El mago de Oz.  El maravilloso mundo Mago de Oz se publicó por primera vez en 1900. La edición original que contaba con 100 ilustraciones de W. W. Denslow fue un cuento que enamoró a niños y mayores, hasta el punto que hoy en día es considerado un clásico de la literatura infantil.

Baum cuenta que él quería crear un cuento de hadas moderno, que se alejase de los estereotipos del genio, el enano y la hada; quería crear una historia con la sola intención de complacer a los niños sin acontecimientos desagradables ni moraleja temible. Baum quería preservar de los cuentos tradicionales la alegría y la fantasía. Y no sé yo si esto lo consiguió del todo.

Dorothy es una niña de 14 años que vive con sus tíos y su perro Totó. Un día le sorprende un ciclón y pese a que se refugia en casa, es arrastrada hasta al mundo de Oz. En este momento empezará su gran aventura, pues sólo el gran y temible mago de Oz puede ayudarla a volver a casa. En el camino hacia ciudad Esmeralda se topará con personajes insólitos y situaciones extravagantes.

Baum no quiso hacer un cuento con moraleja pero la realidad es que sí que la tiene. Dorothy se encuentra con el espantapájaros, que al estar hecho de paja no posee cerebro y desea con todas sus fuerzas tener uno. También conocerá al Leñador de hojalata, un hombre mundano que fue maldecido  por una bruja y convertido en hojalata que desea tener un corazón. Y por último un León Cobarde, que todo le da miedo y desearía ser valiente para poder afrontar cualquier situación con fiereza. 
Pese a este panorama, encontramos que delante de las adversidades con las que se encuentran, el Espantapájaros es quien toma la iniciativa, el León quien se sacrifica y el Leñador el que ofrece justicia. Es curioso como el autor juega con esta ironía, como los propios protagonistas no son capaces de ver que ya poseen aquello que desean, sólo que no son capaces de verlo por ellos mismos. 

El mago de Oz es un cuento de hadas entretenido; una historia de aventuras que sabe a poco. Y ese creo que es el fallo de este cuento. Que nos encontramos con un mundo fantástico maravilloso, interesante con criaturas curiosas y que 155 páginas no dan para mucho. Que los cuentos de hadas me enamoran no es ningún secreto y ésta historia no iba a ser para menos. Se ve que después del éxito de El mago de Oz, Baum publicó 13 libros sobre el mundo de Oz. Quizás me anime a buscarlos...

"- De todas maneras -dijo el Espantapájaros-, yo pediré sesos en vez de corazón; porque un tonto no sabría qué hacer con un corazón si lo tuviera.
- Yo tomaré el corazón -replicó el Leñador de Hojalata-, porque los sesos no hacen feliz a nadie, y la felicidad es lo mejor del mundo."







2 comentarios:

  1. Hola! Que lindo sentarse ableef las versiones originales de mayorías clásicas que marcaron la infancia disfrute muchísimo de Alicia y Peter Pan tengo que ponerme con este tam bien!

    Beso!

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    1. Hola! A mí me encantan los clásicos! Peter Pan también es uno que tengo pendiente yo... me muero de ganas por leerlo!!!
      Gracias por pasarte y comentar! Nos leemos!!

      Alicia.

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